Vision

La Asociación Principito pretende ser un punto de encuentro para familias con niños con trastorno del espectro autista y por ello tenemos como misión ofrecer formación, información y orientación tanto a las familias como a la sociedad en general.

Las actividades que desarrollamos van dirigidas especialmente a ello.

Nuestros objetivos principales son los siguientes:

  • Capacitación de la familia para que sean más competentes, autosuficientes e independientes, reconociendo la importancia del contexto familiar en el desarrollo del niño.                                                                                                                     
  • Prestar apoyos de distintas índoles a las familias que conviven con un niño TEA con la finalidad de mejorar su calidad de vida: tras el diagnóstico las familias necesitamos por un lado, soporte emocional que nos ayude en el proceso de aceptación, y por otro asesoramiento y formación que nos proporcione las herramientas que necesitamos para ayudar a nuestros hijos.
  • Fomentar el bienestar y promover la estabilidad de las familias a través de nuestras actuaciones:  se trata de cubrir las necesidades derivadas de tener un niño con dicho trastorno para propiciar la felicidad y confort de cada uno de sus miembros. Las familias con niños TEA tenemos que soportar altos índices de estrés derivados de la incertidumbre sobre su futuro, sentimiento de incomprensión por parte de su entorno, sentimiento de soledad…
  • Apoyar a las familias con un diagnóstico reciente: aunque no todas las familias recibimos el diagnóstico de la misma forma, casi todas tenemos en común que pasamos por momentos muy complicados, con muchos miedos e incertidumbres sobre qué significa realmente dicho diagnóstico, qué implica, cómo va a evolucionar nuestro hijo… por eso es muy importante apoyar desde la experiencia, hacerles sentir que no están sólos, que lo peor ya ha pasado y que hay mucho por hacer pero la recompensa merece la pena. Nos gustaría poder transmitir a las familias que se van incorporando que el diagnóstico no es una etiqueta, sino el comienzo de un nuevo camino, duro pero a su vez gratificante al verlos progresar y avanzar pasito a pasito.
  • Formación dirigida a comprender mejor a nuestros hijos a través de talleres: nosotros como padres muchas veces no los entendemos, necesitamos el asesoramiento y la formación de especialistas que nos orienten y nos den las claves para comprender mejor las necesidades que tienen, como ayudarles, sintiéndonos más capacitados día a día y teniendo más recursos para proporcionar los apoyos que requieren. Porque cada niño con autismo es distinto, único y tenemos que conocerlo mejor que nadie para poder diferenciar lo que realmente necesita, le viene bien y le funciona.
  • Mejorar la capacitación de las familias en el día a día: se trata de que las familias adquiramos estrategias para saber intervenir adecuadamente tanto para conseguir un nuevo objetivo como para solventar las distintas dificultades a las que hacemos frente: por ejemplo en casa: comunicación, hábitos de higiene, quitar el pañal, vestirse… como fuera de ella: habilidades sociales, ir a un cumpleaños o a hacer la compra.
  • Orientarlos en la búsqueda de información: por el momento en el que vivimos, internet nos permite tener acceso inmediato a todo tipo de información y es algo muy bueno aunque también tiene su parte negativa. Para gran parte de la sociedad, el TEA sigue siendo un gran desconocido. La idea de autismo sigue limitándose a perpetuar algunos mitos desafortunados: que es una enfermedad, que los niños con TEA son incapaces de hablar o de sentir emociones, que viven aislados en su mundo, que el autismo está causado por las vacunas o que algunos cambios en la dieta van a curarlo. Por eso es importante que los padres sepamos diferenciar qué información es relevante y veraz. El autismo no se cura, pero con la estimulación e intervención adecuada y el trabajo diario se consiguen muchos avances.
  • Crear espacios que permitan el intercambio de experiencias y  la reflexión: es uno de los aspectos principales que defendemos como Asociación, realizamos reuniones en las que compartimos nuestra experiencia, nuestra forma de afrontarlo, cómo resolvemos las distintas dificultades del día a día, los avances y progresos, compartimos dudas y miedos, es decir, una red de apoyo en la que nos sentimos como una gran familia.